Preguntas frecuentes
- ¿Hay que saber música para hacer Musicoterapia?
¿Es necesario saber cantar o tocar algún instrumento?
Para participar de un proceso Musicoterapeutico no es
necesario saber tocar algún instrumento o cantar, ya que las producciones
musicales no buscan obtener un resultado artístico o estético. Todas
las personas tienen la capacidad espontánea de expresarse a través de
la música y los sonidos. Lo importante es la significación que estas
experiencias adquieren en el contexto terapéutico.
- ¿Cómo se utiliza la música en Musicoterapia?
La música en la Musicoterapia no es un fin en si misma
sino un medio para. Es decir, la música es utilizada como una herramienta
a través de la cual se abordarán y trabajarán las necesidades personales
del paciente. La música en el contexto terapéutico, ocupa un lugar distinto
al lugar que ocupa la música en el arte, o en la educación. En este
sentido, la implementación de la música en la Musicoterapia no persigue
ni fines pedagógicos (el Musicoterapeuta no ¨enseña¨ ), ni recreativos,
ni fines estéticos (no se realizan juicios de valor artístico).
Las producciones sonoras y musicales que realiza el paciente no necesitan
tener un resultado estético o artístico. El objetivo del trabajo terapéutico
no es el resultado musical, sino el proceso a transitar, que pone al
sujeto en acción con la música, modelando y materializando en formas
sonoras el mundo interno de quienes las crean.
En Musicoterapia, la música se transforma en un lenguaje capaz de expresar
y reflejar quienes somos, que sentimos, como nos relacionamos. Concebir
a la música como un lenguaje implica trabajar con la significación que
para cada uno tiene en el contexto terapéutico.
- ¿Qué música se utiliza en Musicoterapia?
La música por si sola no es considerada un agente sanador,
ni un medio mágico o místico de curar, tampoco existen “recetas musicales”
a modo de prescripción para solucionar problemas. No hay música que
genere un mismo efecto en todas las personas, pues todos somos seres
diferentes, con diferentes historias de vida, diferentes experiencias,
diferentes gustos y preferencias musicales.
Desde un enfoque en salud mental, la Musicoterapia considera a las personas
como seres singulares, cuya unidad biopsicosocialespiritual es una construcción
producto de la historia y el presente de cada uno. Como tal, la música
adquiere valores y significaciones propias para cada persona. La música
está ligada a recuerdos, vivencias, emociones, situaciones, propias
y únicas de cada sujeto. En Músicoterapia, la música capaz de convertirse
en agente terapéutico es entonces aquella ligada a la historia de vida
personal, aquella capaz de movilizar por el lugar que ocupa y el sentido
que conlleva. Aquella música que representa la propia identidad, los
propios modos expresivos y receptivos. Música que no actúa por si sola,
sino que se pone en juego en un proceso interpersonal, entre un paciente
y un Musicoterapeuta calificado que interviene con criterios terapéuticos.
De esta manera, los tratamientos en Musicoterapia se modelan de manera
“artesanal”, elaborando estrategias de intervención personalizadas acordes
a las necesidades de cada uno.
- ¿Como es un abordaje desde la Musicoterapia?
¿Cómo se desarrollan las sesiones?
El Abordaje Plurimodal en Musicoterapia implementado en
este encuadre, presenta una amplia variedad de técnicas y recursos específicos
para abordar las necesidades de cada paciente. Las experiencias musicales
por las que puede transitar un paciente o grupo de pacientes en sesión,
pueden enmarcarse en 4 posibles ejes de acción:
La Improvisación Musical terapéutica
El paciente participa activamente en la creación espontánea de producciones
sonoras para representar aspectos de su mundo personal: estados anímicos,
vivencias, percepciones, formas de relacionarse y comunicarse con los
demás. La música del paciente funciona como un espejo capaz de reflejar
su singularidad, permitiéndole descubrir y trabajar sobre aspectos de
si mismo. Para realizar las improvisaciones se utilizan una amplia variedad
de instrumentos musicales, incluida la propia voz.
El trabajo con canciones
En Musicoterapia las canciones sirven para dar forma y vehiculizar todo
un mundo de vivencias personales. Las canciones relatan historia, reviven
emociones, describen situaciones, recrean sentimientos. Ellas brindan
acceso directo al mundo emocional de una persona, y a sus pensamientos,
actitudes y valores. En Musicoterapia cantamos y no importa como lo
hacemos; lo que importa es aquello que se expresa en la voz y el sentido
que transmite.
Existe una amplia variedad de técnicas para trabajar terapéuticamente
a través de las canciones, que involucran experiencias como el cantar,
improvisar, evocar, componer, escuchar, recrear, entre otras.
El uso selectivo de música editada
En el contexto terapéutico, la música funciona como un sistema de representaciones
cognitivas, afectivas y sociales, propio de cada sujeto. La selección
musical utilizada en cada proceso terapéutico es singular, elegida a
partir de criterios y objetivos que serán particulares a cada caso,
en donde se tienen en cuenta el universo musical de cada persona: sus
modos expresivos-receptivos, su historia musical, los gustos musicales
propios; utilizando la música con diferentes funciones, según lo requieran
las necesidades de cada paciente y su momento terapéutico.
La técnica de EISS
Consiste en la estimulación de imágenes, sensaciones, emociones, recuerdos,
a partir de la audición de una secuencia de estímulos musicales, que
permite al paciente revelar y darse cuenta de algo de si mismo, su situación
vital, y/o relacional.
Así, la Musicoterapia puede incluir al paciente y al terapeuta en un amplio rango de experiencias sonoras. Cada eje incluye una multiplicidad de formas de trabajarse. Las sesiones no son estandarizadas, sino abiertas y personalizadas a las necesidades, circunstancias y características de cada paciente o grupo y los objetivos de cada proceso terapéutico. De esta manera, el abordaje se implementa de manera plástica, seleccionando, combinando y privilegiando en cada momento los ejes y recursos mas pertinentes para cada caso. Lo importante no es la técnica en si, sino encontrar el camino que mejor le facilite a cada paciente transitar por su proceso.
- ¿Cuáles son los objetivos de un tratamiento Musicoterapeutico?
Los objetivos de un tratamiento de Musicoterapia se ubican
dentro del campo de la salud mental. Los mismos apuntan a abordar diferentes
necesidades personales, siendo la música la herramienta privilegiada
utilizada para trabajar estos aspectos.
Para delinear los objetivos de un tratamiento se realiza una Etapa de
valoración diagnóstica inicial en Musicoterapia. En esta etapa se evalúan
las características del paciente, se visualizan sus posibilidades en
la música y se determinan las áreas de dificultad. Esto posibilita conocer
sus recursos como sus necesidades terapéuticas, y plantear así los objetivos
y estrategias de un tratamiento.
Así los tratamientos se delinean acorde a la singularidad de cada paciente,
y por lo tanto los objetivos serán personalizados.
A modo de orientación general, los objetivos terapéuticos tienen el
objeto de atender diversas necesidades a nivel intrapersonal e interpersonal,
ofreciendo beneficios importantes en el abordaje de aspectos vinculares,
comunicacionales, emocionales, conductuales, expresivos y relacionales.
- ¿Quiénes pueden hacer Musicoterapia?
Personas de diferentes edades y con distinto tipo de necesidades
pueden obtener importantes beneficios de este abordaje terapéutico.
En sus orígenes la Musicoterapia se planteaba como un abordaje pertinente
sobretodo en patologías graves como la psicosis, el autismo, trastornos
severos de la personalidad, la debilidad mental profunda, en donde hay
trastornos del lenguaje y un déficit severo en la comunicación. Junto
a estas áreas, hoy la Musicoterapia ha sumado su abordaje a otros campos
de acción, tanto en el área clínica, de rehabilitación, como en áreas
de prevención y promoción de la salud.
No es condición excluyente padecer una enfermedad severa para acceder
a un tratamiento de Musicoterapia. Hoy muchas personas que desean o
necesitan realizar un proceso psicoterapéutico recurren a la Musicoterapia
como disciplina de abordaje.
Consultar en el link “Destinatarios” las diferentes poblaciones abordadas en este encuadre y los motivos frecuentes de consulta.
- ¿Cuánto dura un tratamiento?
Un tratamiento implica un proceso a desarrollar en el
tiempo. Estos procesos no se miden en tiempos cronológicos, sino en
tiempos internos que son personales. Tiempos subjetivos que cada persona
necesita para poder concretar cambios. En este sentido, no es posible
estandarizar la duración de un tratamiento, ya que los tiempos de un
proceso varían en función de múltiples factores: las diferencias individuales,
el motivo de consulta, el grado de severidad de la problemática, las
áreas afectadas, las posibilidades de comprometerse con el tratamiento
en todas sus dimensiones, intervención de factores situacionales o contextuales,
frecuencia de las sesiones, las expectativas de cambio, etc.
Igualmente la experiencia clínica demuestra que al ser la Musicoterapia
una forma de terapia dinámica y vivencial, en donde el paciente participa
activamente de su proceso, los cambios pueden empezar a vivenciarse
a corto plazo. Las experiencias con la música favorecen en el paciente
el darse cuenta de lo que le sucede mas rápida y claramente, ayuda a
identificar problemas, y a desarrollar recursos personales, facilitando
el proceso de cambio terapéutico.