Musicoterapia

Enmarcada dentro del campo de la salud mental, la Musicoterapia se desarrolla como una forma de terapia que posibilita un proceso de crecimiento personal, ayudando a las personas a promover su salud y mejorar su calidad de vida, implementando el uso de la música y sus elementos, a través de experiencias musicales y de las relaciones que se desarrollan por medio de ellas, como fuerzas dinámicas de cambio.

“Todas las personas tienen una relación particular con la música, y la naturaleza de esa relación es un reflejo total de cómo esa persona se relaciona con el mundo”
(Bruscia K.)

En Musicoterapia, la música es utilizada como un lenguaje capaz de expresar quienes somos y como nos sentimos, capaz de representar como actuamos y como nos relacionamos. En el contexto terapéutico, la música funciona como un espejo capaz de reflejar la singularidad de cada uno: rasgos personales, estados anímicos, vivencias, emociones, pensamientos, percepciones, actitudes y conductas. A través de las experiencias musicales terapéuticas el paciente toma contacto con sus dificultades y conflictos. Y es a través de estas experiencias con la música que las personas pueden desarrollar nuevas posibilidades y potencialidades, para superar obstáculos.

De esta manera, la música en la Musicoterapia no constituye un fin en si mismo sino un medio para trabajar diversas necesidades a nivel intrapersonal e interpersonal, ofreciendo beneficios importantes en el abordaje de aspectos vinculares, comunicacionales, emocionales, conductuales, expresivos y relacionales.